Pues el título viene por lo complicado que es trabajar con brotes tan tiernos en árboles tan pequeños, no se si os acordáis de este ficus que hace algo más de un mes trasplanté
Ya en su maceta
La llegada de la primavera lo ha hecho despertar y brotar por multitud de sitios.
Tantos brotes puede significar que las raíces van trabajando todas por igual y bien, pero en tamaños tan pequeños si los dejo prosperar pueden acabar con la conicidad, abultando la corteza y destrozando el trabajo de años. Por eso es el momento de eliminar todos las ramitas que no me valdrán para el diseño final y de esta manera redirigiré toda la fuerza a las ramas que yo desee.
Como quiero un moyogui lo que haré será seleccionar las ramas del exterior de las curvas
Aquí el final
Rama trasera
Y a seguir cultivando y siguiéndolo muy de cerca, la fuerza de la especie y el pequeño tamaño hace que cualquier descuido mande al traste mis trabajos.

















