El bonsai es mucho trabajo, y para que compense tanto esfuerzo es necesario que, de vez en cuando, podamos disfrutar del resultado que vamos teniendo. A veces, como pasa en este caso, el trabajo no está terminado pero ya nos da pinceladas de belleza vegetal.
Os dejo con una presentación veraniega de mi Mirto Chuhin florecido y acompañado de un olmo nirekeyaki.
Si queréis el vídeo aquí lo tenéis:
https://youtu.be/ixplnbQPZI4?is=S2zKQX0gXW6d15wq
En formato foto:




