viernes, 19 de junio de 2026

Acebuche Delfín, continuación de los trabajos de formación



Acebuche Delfín: continuación de los trabajos de formación


Continúo con los trabajos de limpieza y formación de mis acebuches. En esta ocasión le toca al Acebuche Delfín.



En esta época del año es un momento ideal para realizar una de las limpiezas periódicas que hago en esta especie: eliminación de hoja vieja, selección de ramas y acondicionamiento general del árbol.


¿Por qué realizo este trabajo?


Normalmente hago, como mínimo, dos limpiezas al año en mis acebuches: una antes de la brotación primaveral y otra a mediados de verano.


El objetivo es eliminar la hoja vieja, recolocar la ramificación, retirar pequeñas ramas secas, seleccionar los brotes que interesan para el diseño y dejar el árbol preparado para la siguiente brotación.


En una especie tan vigorosa como el acebuche, especialmente en zonas cálidas como la mía, este trabajo es muy importante. Si dejamos crecer toda la vegetación sin control, el árbol concentra su energía en los nuevos brotes y termina desechando parte de la hoja vieja. Esto provoca amarilleos y una imagen descuidada que muchas veces puede confundirse con problemas de cultivo o incluso con alguna enfermedad.


Además, al aclarar el verde permitimos que la luz y el aire penetren en el interior de la copa. Esto favorece una brotación trasera más fuerte, una mejor ramificación y un crecimiento más equilibrado en todo el árbol.


Antes de empezar


En la siguiente fotografía puede apreciarse cómo el acebuche no fue limpiado antes del inicio de la primavera. Ahora está brotando con fuerza y desviando gran parte de su energía hacia el nuevo crecimiento.




Como consecuencia, el árbol comienza a desprenderse de parte de la hoja vieja, que amarillea y afea el aspecto general del conjunto. En ocasiones, muchos aficionados confunden este proceso natural con algún problema fúngico cuando en realidad forma parte del comportamiento normal del árbol.



Preparando la zona de trabajo


Antes de comenzar es importante trabajar cómodamente. Coloco el bonsái de forma que pueda observar correctamente su frente y el ángulo de plantado.



Para ello utilizo unos caballetes y una plataforma giratoria que me permiten rotar el árbol fácilmente mientras trabajo. De esta manera siempre puedo mantener la postura adecuada y evaluar correctamente cada decisión de poda.


Un pequeño truco


El bonsái ya da bastante trabajo por sí mismo, así que todo lo que nos ayude a ahorrar tiempo es bienvenido.



Para evitar tener que limpiar todo el sustrato al terminar, coloco un trapo sobre la superficie de la maceta. Así recoge hojas, ramitas y restos de poda. Cuando finalizo, simplemente lo retiro y el sustrato queda prácticamente limpio.


Comenzando el trabajo


Aquí podemos ver la primera rama terminada.



El proceso es sencillo: elimino la hoja vieja situada en la parte posterior de las ramas. En mi caso lo hago principalmente con las manos porque resulta mucho más rápido que utilizar tijeras para cada hoja.


Después elimino pequeños tocones secos y toda aquella ramificación que ha crecido de forma desordenada o en direcciones que no interesan para el diseño.


No hay que tener miedo a reducir la cantidad de ramas. Si seleccionamos correctamente la estructura, el árbol volverá a llenarse de vegetación en poco tiempo, pero lo hará de una forma mucho más ordenada.


Avanzando poco a poco


Voy progresando rama a rama, combinando el trabajo con los dedos y la tijera para eliminar el exceso de crecimiento.



También coloco algún alambre puntual donde es necesario, aunque muy poco. A estas alturas del proceso el árbol ya responde principalmente a través de la poda y la selección de brotes.


Trabajo terminado


Y aquí tenemos el resultado final.



Toda la hoja vieja ha sido eliminada, la ramificación ha quedado seleccionada y la estructura vuelve a estar ordenada. Ahora el árbol regresa a su estante para disfrutar del sol y comenzar una nueva fase de crecimiento.


A partir de aquí tocará esperar a la próxima brotación y seguir construyendo, poco a poco, una copa cada vez más densa y refinada.


Nos vemos en la próxima entrada.

viernes, 12 de junio de 2026

Contemplación

El bonsai es trabajo: cultivo, diseño, alambrado, poda, desfoliado, trasplante, riego, aplicación de fitosanitarios, en fin, un sinfín de cosas que a veces nos impiden disfrutar de todo el esfuerzo y pasión que ponemos en este arte.


Para comprobar si el trabajo está bien dirigido, también es importante centrarnos, parar y disfrutar de todo el esfuerzo realizado. Es el momento en que como aficionados, nos relajamos, sosegamos y miramos, solo eso.


En mi zona de trabajo, tengo un fondo y una mesa. Me gusta cada cierto tiempo, elegir un árbol y los elementos necesarios para exponerlo, durante ese día el árbol está en ese sitio  lo fotografío, lo miró, lo disfruto, y aprendo.


En esta ocasión le ha tocado a uno de mis Juniper de mayor tamaño.





Lo he dispuesto con una planta de acento llena de flores, que refleja la primavera en la que nos encontramos.



Disfruto de cada parte del bonsai analizo si todo va bien, si todo está en su sitio. En este caso ya no lleva el alambre desde hace mucho tiempo y eso le da algo especial, una naturalidad que no se puede conseguir de otra manera







Os animo a que hagáis lo mismo un trabajo sin un final no tiene sentido, disfrúta y quítate de encima los que te restan.  

viernes, 5 de junio de 2026

Zelkova Serrata

Zelkova serrata  


En la entrada de hoy, quiero hablaros de uno de mis árboles de mi colección, más bien que hablar de un ejemplar en concreto vamos a hablar de la especie zelkova  serrata.


Es una de las especies más valorada como caduco para Bonsái, la mayoría diseñadas en estilo escoba.




Después de años con la más pequeña me animé a adquirir una un pelín más grande. A pesar de tener algo de experiencia con la más pequeña, me enfrentaba al nuevo proyecto con muchas dudas, pero también con bastante ilusión.


En ambas, cuando llega el invierno, si no han tirado la hoja, las desfolio y coloco en un lugar lo más fresco posible, en mi caso a la sombra. Con este tratamiento consigo que descansen durante más tiempo que si estuvieran a pleno sol, ya que las temperaturas en mi zona son templadas y en invierno un día de sol puede llegar a 23 o 24° al sol, mientras que esa misma situación a la sombra no supera los 10-11° de temperatura.


Con esta técnica que llevo usando cuatro años, consigo que los árboles caducos estén más vigorosos, descansen más y, no sé si tendrá que ver con esto pero,  consigo unas otoñadas bastante decentes.




Pero bueno, este artículo va de serratas, así que os pongo un poco de la evolución de uno de mis árboles que lleva tan solo un par de años conmigo.


Si queréis ver el vídeo de la presentación y trasplante, podéis pinchar en este enlace


https://youtu.be/MtaaoCjoytc?is=xHp-F3EVd4Q3kry1


En este vídeo podéis ver el primer pinzado tras el trasplante del año pasado


https://youtu.be/YBFWmHxracY?is=RixPqpWOhN-f8bVy


Un detalle muy importante es la fecha de brotacion, en mi caso son los más tardíos y no se mueven nada en absoluto hasta principios de Mayo. 


Es una especie que cuando más se disfruta es en invierno, cuándo ya no tienen las hojas. En otras zonas disfrutan del amarillo otoñal pero yo aún no he llegado a ese momento.



Espero que os gustara esta entrada.