viernes, 26 de junio de 2026

El Bosque Imposible

El bosque imposible 


Málaga, clima mediterráneo, temperaturas en verano de 40 grados, episodios de viento seco llamado terral e Inviernos  suaves en los que el hibernar cuesta. 


Bueno pues con estos antecedentes, voy y en 2017  adquiero un bosque Shohin de arces Palmatum,,,llegö sin hojas



Esa Primavera, y el resto de ellas hasta la fecha, brota de manera espectacular. Los Veranos en el inicio fueron un infierno con hojas quemadas.


Tenéis aquí un video con la primera brotacion en casa 


Brotación Bonsai de bosque de arces en formación

https://youtu.be/QPKX5A2aFGY


Si analizamos bien la foto, al final vemos que es un grupo de palos rectos, sin conicidad, sin movimiento y sin nada que aportar



Así que decido podar todo y pasarlo a una maceta más baja pero más larga, así que ahora tenía un bosque de Mames para trabajar.




Los años ha pasado y ha ido evolucionando, pero lo más contento que me deja es que he encontrado el equilibrio con él. Consigo que no queme apenas hojas con los rigores del verano, que Otoñe dando preciosos colores y, en definitiva, hacerme disfrutar de una especie que jamás pensaba que podría darse en Málaga.




Con el paso de los años ha ido cambiado de maceta, para el año que viene le buscaré una más apropiada.




El tiempo ha hecho que el bosque imposible sea una realidad.


 

viernes, 19 de junio de 2026

Acebuche Delfín, continuación de los trabajos de formación



Acebuche Delfín: continuación de los trabajos de formación


Continúo con los trabajos de limpieza y formación de mis acebuches. En esta ocasión le toca al Acebuche Delfín.



En esta época del año es un momento ideal para realizar una de las limpiezas periódicas que hago en esta especie: eliminación de hoja vieja, selección de ramas y acondicionamiento general del árbol.


¿Por qué realizo este trabajo?


Normalmente hago, como mínimo, dos limpiezas al año en mis acebuches: una antes de la brotación primaveral y otra a mediados de verano.


El objetivo es eliminar la hoja vieja, recolocar la ramificación, retirar pequeñas ramas secas, seleccionar los brotes que interesan para el diseño y dejar el árbol preparado para la siguiente brotación.


En una especie tan vigorosa como el acebuche, especialmente en zonas cálidas como la mía, este trabajo es muy importante. Si dejamos crecer toda la vegetación sin control, el árbol concentra su energía en los nuevos brotes y termina desechando parte de la hoja vieja. Esto provoca amarilleos y una imagen descuidada que muchas veces puede confundirse con problemas de cultivo o incluso con alguna enfermedad.


Además, al aclarar el verde permitimos que la luz y el aire penetren en el interior de la copa. Esto favorece una brotación trasera más fuerte, una mejor ramificación y un crecimiento más equilibrado en todo el árbol.


Antes de empezar


En la siguiente fotografía puede apreciarse cómo el acebuche no fue limpiado antes del inicio de la primavera. Ahora está brotando con fuerza y desviando gran parte de su energía hacia el nuevo crecimiento.




Como consecuencia, el árbol comienza a desprenderse de parte de la hoja vieja, que amarillea y afea el aspecto general del conjunto. En ocasiones, muchos aficionados confunden este proceso natural con algún problema fúngico cuando en realidad forma parte del comportamiento normal del árbol.



Preparando la zona de trabajo


Antes de comenzar es importante trabajar cómodamente. Coloco el bonsái de forma que pueda observar correctamente su frente y el ángulo de plantado.



Para ello utilizo unos caballetes y una plataforma giratoria que me permiten rotar el árbol fácilmente mientras trabajo. De esta manera siempre puedo mantener la postura adecuada y evaluar correctamente cada decisión de poda.


Un pequeño truco


El bonsái ya da bastante trabajo por sí mismo, así que todo lo que nos ayude a ahorrar tiempo es bienvenido.



Para evitar tener que limpiar todo el sustrato al terminar, coloco un trapo sobre la superficie de la maceta. Así recoge hojas, ramitas y restos de poda. Cuando finalizo, simplemente lo retiro y el sustrato queda prácticamente limpio.


Comenzando el trabajo


Aquí podemos ver la primera rama terminada.



El proceso es sencillo: elimino la hoja vieja situada en la parte posterior de las ramas. En mi caso lo hago principalmente con las manos porque resulta mucho más rápido que utilizar tijeras para cada hoja.


Después elimino pequeños tocones secos y toda aquella ramificación que ha crecido de forma desordenada o en direcciones que no interesan para el diseño.


No hay que tener miedo a reducir la cantidad de ramas. Si seleccionamos correctamente la estructura, el árbol volverá a llenarse de vegetación en poco tiempo, pero lo hará de una forma mucho más ordenada.


Avanzando poco a poco


Voy progresando rama a rama, combinando el trabajo con los dedos y la tijera para eliminar el exceso de crecimiento.



También coloco algún alambre puntual donde es necesario, aunque muy poco. A estas alturas del proceso el árbol ya responde principalmente a través de la poda y la selección de brotes.


Trabajo terminado


Y aquí tenemos el resultado final.



Toda la hoja vieja ha sido eliminada, la ramificación ha quedado seleccionada y la estructura vuelve a estar ordenada. Ahora el árbol regresa a su estante para disfrutar del sol y comenzar una nueva fase de crecimiento.


A partir de aquí tocará esperar a la próxima brotación y seguir construyendo, poco a poco, una copa cada vez más densa y refinada.


Nos vemos en la próxima entrada.

viernes, 12 de junio de 2026

Contemplación

El bonsai es trabajo: cultivo, diseño, alambrado, poda, desfoliado, trasplante, riego, aplicación de fitosanitarios, en fin, un sinfín de cosas que a veces nos impiden disfrutar de todo el esfuerzo y pasión que ponemos en este arte.


Para comprobar si el trabajo está bien dirigido, también es importante centrarnos, parar y disfrutar de todo el esfuerzo realizado. Es el momento en que como aficionados, nos relajamos, sosegamos y miramos, solo eso.


En mi zona de trabajo, tengo un fondo y una mesa. Me gusta cada cierto tiempo, elegir un árbol y los elementos necesarios para exponerlo, durante ese día el árbol está en ese sitio  lo fotografío, lo miró, lo disfruto, y aprendo.


En esta ocasión le ha tocado a uno de mis Juniper de mayor tamaño.





Lo he dispuesto con una planta de acento llena de flores, que refleja la primavera en la que nos encontramos.



Disfruto de cada parte del bonsai analizo si todo va bien, si todo está en su sitio. En este caso ya no lleva el alambre desde hace mucho tiempo y eso le da algo especial, una naturalidad que no se puede conseguir de otra manera







Os animo a que hagáis lo mismo un trabajo sin un final no tiene sentido, disfrúta y quítate de encima los que te restan.