viernes, 17 de abril de 2026

Cómo reutilizar sustrato en bonsái: solarización paso a paso y sin riesgos

 En esta entrada voy a hablar de dos temas que van de la mano: la solarización y el reciclado de sustrato en bonsái.


Es un tema delicado, no todo el mundo está de acuerdo pero si es un sustrato sano no veo el problema.


Son prácticas que no todo el mundo utiliza, pero que, bien hechas, pueden ayudarte a ahorrar dinero, aprovechar mejor los recursos y mantener un buen control sanitario en tu colección.


¿Se puede reutilizar el sustrato en bonsái?


La respuesta corta es: sí, pero con criterio.


En bonsái utilizamos sustratos muy drenantes como akadama, pomice o volcánica. Con el tiempo, estos materiales se degradan (especialmente la akadama), pierden estructura y acumulan restos orgánicos, sales y posibles patógenos.


Por eso, no todo el sustrato es reutilizable.


👉 Qué sí se puede reutilizar:

Pomice

Volcánica

akadama no degradada


👉 Qué no merece la pena reutilizar:

Akadama muy deshecha

Sustrato convertido en “barro”

Mezclas muy compactadas

    • Sustratos que provengan de árboles poco saludables o con sospechas de patogenos.


Aquí es donde entra la solarización como herramienta clave.


¿Qué es la solarización?


La solarización es un método natural de desinfección que utiliza el calor del sol para eliminar:

Hongos

Bacterias

Huevos de insectos

Semillas de malas hierbas


Consiste, básicamente, en someter el sustrato a altas temperaturas durante un periodo de tiempo.


Cómo solarizo yo el sustrato


Mi forma de hacerlo es sencilla y no tiene complicaciones:

1. Tamizo el sustrato

Separo el polvo y las partículas finas

Me quedo solo con lo aprovechable

Sustrato ya tamizado 

2. Lo humedezco ligeramente

No empapado, solo húmedo

Esto ayuda a transmitir mejor el calor

 3. Lo coloco en bolsas negras




4. Lo dejo al sol

todo el tiempo un mes por lo menos 

5. Lo remuevo de vez en cuando

Para asegurar que todo el sustrato recibe calor


¿Qué se consigue con la solarización?


Con este proceso conseguimos:

Reducir carga de patógenos

Eliminar posibles plagas

“Resetear” parcialmente el sustrato


Pero ojo, no lo deja como nuevo. Por eso lo suelo usar para plantones, esquejes o árboles en formación, de esta manera me ahorro dinero y alego la vida del sustrato.



Errores comunes


Aquí es donde mucha gente falla:


 Reutilizar todo el sustrato

 No tamizar antes

 Usar akadama totalmente degradada

 usar sustrato de árboles enfermos 

 Tiemoo al sol reducido


Sustrato desechado 


El sustrato es la base del bonsái. Ahorrar está bien, pero no a cualquier precio.


¿Merece la pena reciclar sustrato?


Depende.


✔️ Sí, si tienes muchos árboles

✔️ Sí, si usas mucho pomice o volcánica

✔️ Sí, si quieres optimizar recursos


 No, si comprometes la salud del árbol


En mi caso, lo utilizo para material digamos de “segunda” no para  mi colección.


Conclusión


La solarización es una herramienta sencilla, barata y eficaz para reutilizar parte del sustrato en bonsái.


No sustituye al sustrato nuevo, pero bien utilizada permite ahorrar, mantener el control sanitario y aprovechar materiales que aún tienen vida útil.


Como casi todo en bonsái, no se trata de hacerlo todo o nada, sino de aplicar criterio.

lunes, 13 de abril de 2026

Mirto en bonsái: rápido, agradecido… y más delicado de lo que parece


Mis mirtos


En esta entrada voy a contaros mi experiencia con el mirto, una de mis especies favoritas, pero también una de las que más respeto me impone.



En bonsái se utilizan principalmente el mirto común y el tarantino, pero mi experiencia se basa únicamente en el mirto común, así que solo puedo hablar de esta variedad.


En mi zona, se encuentra en lugares frescos, cercanos a ríos o en zonas donde el sol no incide durante todo el día. Tiene hoja simple y aromática, cuya dureza depende de la exposición solar. Emite flores muy olorosas y fruto, aunque, por desgracia, los pájaros de mi zona nunca me han permitido disfrutar de ellos.


Cultivo y crecimiento


Su cultivo como bonsái es sencillo en casi todo, excepto en el trasplante, que es donde hay que extremar las precauciones, ya que es su principal debilidad.





Tiene un crecimiento muy rápido, lo que permite conseguir un bonsái bien ramificado en relativamente poco tiempo si lo comparamos con otras especies. Sin embargo , este punto, aunque positivo, puede llevarnos a cometer errores: al crecer tan rápido, es fácil dejarlo “irse al verde” sin trabajar correctamente la ramificación.


Por eso es frecuente ver árboles con pequeñas “trampas de diseño” que, con el tiempo, acaban pasando factura.


Riego


Otro de sus puntos exigentes es el riego. No es una especie para aficionados a los que se les olvida regar. En mi caso, los riego incluso con el sustrato aún húmedo. Los tengo al sol durante medio día y el resto del tiempo a la sombra.


La ventaja es que deshidrata la hoja rápidamente, lo que sirve como señal clara de cuándo necesita agua.




Mi experiencia personal


Mi experiencia se basa en cuatro mirtos, todos comunes: dos mame, un shohin y un kifu.


No tengo más porque encontrar buenos ejemplares requiere tiempo o dinero. No estoy en contra del yamadori, pero sí de extraer cualquier árbol sin criterio. Extraer un ejemplar con valor en la naturaleza para acabar con un palo en maceta no tiene ningún sentido.


Por este motivo tengo tan pocos, y todos son comprados, eso sí, siempre buscando gangas, ya que el precio habitual de esta especie suele ser desmesurado.



Formación


El procedimiento que sigo es siempre el mismo: venga como venga el árbol, lo reduzco completamente, dejando únicamente el tronco.






No tiene sentido alambrar las ramas que suelen traer de origen para colocarlas como quiero. En una especie de crecimiento tan rápido, me resulta mucho más eficaz empezar desde cero. Así puedo seleccionar las ramas mejor posicionadas y darles el ángulo correcto desde el principio, utilizando además alambre de menor calibre.





Uso poco alambre, solo para colocar el inicio de las ramas. El resto lo formo mediante poda, aunque algún pequeño ajuste sí lo hago con alambre. En mi caso, utilizo siempre calibres de 1 mm o 1,5 mm como máximo, lo que da una idea del estado en el que suelo alambrar.


Dejo crecer entre 8 y 10 pares de hojas y pinzo dejando 2. A partir de ahí, de cada hoja saldrá una ramita, obteniendo así la primera bifurcación. A partir de ese punto, simplemente repito el proceso tanto para la estructura lateral de la rama como para generar volumen. Al ser una especie de crecimiento rápido, el avance es muy ágil.


Sustrato


Uso akadama al 70%. Me gustaría utilizarla al 100%, pero debido al respeto que le tengo al trasplante, prefiero añadir volcánica o pomice. Esto ayuda a que el sustrato no se degrade tan rápido, me permite espaciar los trasplantes y trabajar con algo más de tranquilidad.




Plagas

La única plaga que he sufrido, sufro y seguramente sufriré es la cochinilla algodonosa.


Las condiciones en las que se desarrolla el mirto —mucho follaje, pocas horas de sol directo y menor circulación de aire entre ramas— son ideales para esta plaga. Pero bueno, con los tratamientos adecuados, es un problema controlable.



En Resumen 

Crecimiento muy rápido

Fácil de cultivar, salvo en el trasplante

Necesita riego constante

Formación ideal mediante poda

Sensible a la cochinilla algodonosa


Para los que les guste el formato audiovisual os dejo el enlace con el trasplante de uno de los mirtos


TRASPLANTE MIRTO bonsai SHOHIN

https://youtu.be/DgTQTxmwXnE


Hasta la próxima